lunes, 14 de mayo de 2012

"El triunfo de la superación", artículo de Rafael Peralta Revuelta sobre el primer festejo de rejones de la Feria de San Isidro.


Andy Cartagena sobre Bético, del hierro de Peralta, en una actuación en la Real Maestranza.



Andy cartagena parando de salida a lomos del caballo Bético, hijo de Brujo y Bética, de la ganadería de Peralta.
"Era la séptima. Pero ésta salida a hombros tiene, a buen seguro, más valor que las anteriores. Andy Cartagena, tras una gran actuación, estrenaba la puerta grande de la Plaza de Toros de Las Ventas en este ciclo San Isidro acompañado de Sergio Galán.

 Si siempre pesa más abrir plaza en una plaza de responsabilidad como Madrid, por estar el público –por regla general- algo más frío, el Centauro de Benidorm realizó una gran labor, sobre todo con “Magno”, en pares de banderillas donde se dejó mucho llegar al toro de Terrón y que llegaron con gran vibración a los tendidos. Las cortas con el bayo “Bisbal”, fueron también espectaculares.

 Pero si meritoria fue la labor con el primer toro de la tarde, igual de importante o más fue la que llevó a cabo con el lidiado en cuarto lugar. Paró brillantemente con el caballo “Bético”, un tordo de preciosa estampa, del hierro de Peralta. Y emocionó a toda la plaza con “Pericalvo”, el negro corcel de grandiosas elevaciones que balancea delante del toro. Una vez más, volvió a construir una faena sólida, de torero joven con maestría, sin pasadas en falso y clavando siempre por derecho. Las cortas, al violín, pusieron el punto álgido de otra gran faena premiada con una oreja de peso.

Sergio Galán hubo de vérselas con un zambombo –sobrero lidiado en segundo lugar- de la divisa de Pallarés de complicado comportamiento, lo que le dejó sin opciones claras de lucimiento. En el quinto, se sobrepuso clavando dos pares sensacionales con “Vidrié”, batiendo con pureza al pitón contrario. El caballo perla “Apolo” acaparó la curiosidad de los espectadores por su vistosidad en la plaza.  Sobre él, arriesgó mucho en un par a dos manos de enorme mérito, que fue uno de los momentos más sobresalientes de la tarde. Tras el certero rejón,  paseó las dos orejas.

  Leonardo Hernández, sin suerte en el tercero, salió a por todas en el sexto.  Con un toro aquerenciado, le echó valor y casta para no quedarse atrás. Si en su primero sacó a “Verdi” y “Xarope”, en éste último citó muy en corto con “Quiebro”, y toreó con temple a lomos de “Templario”, el hijo del célebre “Mariachi”, del hierro del Pablo Hermoso de Mendoza.
 Los tres rejoneadores mantuvieron el listón alto con una corrida de Terrón que, si bien no fueron todo lo fácil que suelen salir los toros de procedencia “murubeña”, mantuvo la emoción –con sus matices- en distintos momentos de la tarde.

Los tres toreros a caballo triunfaron de una u otra forma. Pero este éxito tiene un valor especial para Andy Cartagena. Porque lo que quizás no sepan muchos, son las adversidades por las que ha pasado debido a su lesión de rodilla. Tras cortar la anterior temporada, tuvo que pasar por el quirófano, con varias operaciones, meses sufrimiento y sesiones de rehabilitación.

 Por eso sé, Andrés Céspedes, Centauro de Benidorm, Andy Cartagena, que hoy, con tu séptima puerta grande en Madrid, no sólo has vuelto a acariciar la gloria sino que has logrado la victoria más difícil y admirable de un ser humano: el triunfo de la superación". 

 Publicado en el Portal Burladero.com : http://www.burladero.es/opinion/027366/triunfo/superacion