redirect

Mostrando entradas con la etiqueta articulo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta articulo. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de noviembre de 2018

ECUESTRE PRE. Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB La Yeguada Agrícola Peralta en SICAB consigue tres Copas ANCCE en el Salón Internacional del Caballo PRE.



Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
La pasada edición de SICAB 2018 contó con un hecho extraordinario: una misma ganadería conseguía medalla y Copa ANCCE en tres disciplinas hípicas distintas. La merecedora de tal distinción ha sido la Yeguada Agrícola Peralta, que en el reciente Campeonato del Mundo del Pura Raza Español, se proclamó Campeona en las disciplinas de Alta Escuela y Equitación de Trabajo, y arañó la primera plaza en el Gran Premio de Doma Clásica, al conseguir la plata con “Quinto AP” montado por Francisco Amador Cortés, que hizo una Kür para el recuerdo. Los oros venían con “Quedado AP” que montado por Antonio Angulo, se proclamaba Campeón de Alta Escuela, y con “León AP”, primero en Equitación de Trabajo con José Antonio Olea. Triple éxito y triple satisfacción para una ganadería referente en el Pura Raza Español, que coincide con el nombramiento a título póstumo del rejoneador Angel Peralta como socio de honor de ANCCE. En declaraciones a Ecuestre PRE, Rafael Peralta Revuelta, hijo de Rafael, y uno de los principales responsables de la ganadería en la actualidad, ha valorado días después los triunfos cosechados "La verdad es que es muy difícil conseguir un palmarés de tanta magnitud. Como saben todos los aficionados, en SICAB se concentran los mejores de la raza y destacar ahí es un milagro. Por eso, muchos dicen que sólo con participar en Sicab es ya un éxito". Rafael es consciente de lo que se cría en sus cuadras y de la raza que consiguen "Fíjate, nosotros hemos traído tres caballos que bien de líneas muy parecidas pero todos distintos y con mucha personalidad cada uno".
La Yeguada Agrícola Peralta ha salido por la puerta grande de este SICAB 2018, imponiendo a sus caballos en tres disciplinas bien diferentes, y con gran competencia, como en el caso de la Copa ANCCE de Alta Escuela "Quedado AP II es un caballo con una importante alzada que ya, el pasado año, quedó Subcampeón entre iniciados. Esta vez, había hasta dieciocho caballos inscritos en su Sección, por lo que tiene una gran importancia el triunfo conseguido. El jinete Antonio Angulo Serranto ha realizado un excepcional trabajo, con innumerables horas de dedicación y esfuerzo. Además, es de una espectacular capa perla, lo que viene a demostrar que los ejemplares de capa diluida también pueden competir a un gran nivel y ganar".
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Oro que también sea repetido en la que ha sido la gran novedad de SICAB 2018, la Copa ANCCE de Equitación de Trabajo "El caso de León AP es verdaderamente curioso. Este caballo estuvo un año rejoneando en los ruedos con nuestro amigo y gran rejoneador Fermín Bohórquez Domecq. Posteriormente, al retirarse Fermín, lo tuvimos para apartar ganado bravo. Y de los ruedos, pasó a manos de José Antonio Olea, jinete español mejor clasificado en el pasado Campeonato del Mundo de Equitación de Trabajo en Munich, Alemania. En cinco meses escasos, se ha sabido adaptar perfectamente a esta disciplina en la categoría Seniors Intermedia. Tras vencer en Equisierra y Gines, han confirmado su gran momento en SICAB, consiguiendo la Medalla de Oro y Copa ANCCE".
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Pero si hay un caballo del que todo el mundo habla, ése es Quinto AP, que quedó medalla de Plata en Doma Clásica, por detrás de José Antonio García Mena, con Bajel de Valdesol. "Ha sido algo impresionante. Sobre todo, la prueba de la KÜR, donde el juez alemán FEI 5* Peter Höller le llegó a dar 80.125% de puntuación. Fue algo mágico. Además, tanto este caballo como su jinete, Francisco Amador Cortés, venían de ganar en Alta Escuela (nivel Avanzado) el pasado año. Esta temporada habían ganado en Doma Clásica en Jerez (homenaje a Rafael Soto) y en Granada. Pero nadie podía pensar que llegara al nivel que han conseguido este SICAB: Medalla de Plata y Copa ANCCE Kür Gran Premio de Doma Clásica. El caballo pertenece a Juan Pablo Huertas Zurita, amigo nuestro. Como criadores, nos sentimos muy orgullosos del nivel alcanzado".
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Los caballos de los hermanos Peralta se coronan en SICAB
Estos premios vienen a ratificar la categoría, calidad y clase de los caballos del Hierro de Peralta, que ha aportado ejemplares que siempre han destacado pro su belleza y funcionalidad. “Desde la yegua PRE "Centenaria III" con el recordado Joaquín Olivera Peña (Campeona de Doma Vaquera años 80, 81 y 82) hemos conseguido sacar campeones en diversas disciplinas. En el año 2007, José Antonio García Mena se proclamó también Campeón de España y Copa ANCCE con el caballo Solea XX. Nuestra base y criterio principal de selección es la funcionalidad. Sin perder la morfología, claro está. Pero es vital que tengan corazón y una buena disposición para el trabajo. Tanto mi tío como mi padre han dedicado años de cría y selección para conseguir un óptimo caballo de Pura Raza Española y Estirpe Cartujana para la competición. Por eso, no ha sido casualidad este triple triunfo en SICAB. Tres medallas y tres Copas ANCCE que han sido el mejor homenaje a la memoria de mi tío Ángel Peralta".

lunes, 18 de enero de 2016

Brindis por Álvaro Domecq, artículo de Rafael Peralta Revuelta en el diario La Razón.

Brindis por Álvaro Domecq

Hay un repique de cascos en el patio de la Espléndida. La brisa huele a toro bravo y sabe a Jerez. A La Ina. Al fino de La Janda. A libretas de notas ganaderas y sombreros jerezanos. Hoy la memoria viaja hasta los campos del Sur de Cádiz, por entre los llanos de Los Alburejos. Y vuelven al campo las estampas de un torero Cordobés, Manuel Rodríguez "Manolete", a caballo junto al niño Álvaro Domecq Romero. Y entre los carretones y la zulla,  crecen los becerros burracos y "coloraos", nietos de la mejor reata brava. Novillos descendientes de aquellos otros que seleccionara su augusto padre, el referente ganadero por excelencia, caballero rejoneador y Alcalde de Jerez de la Frontrera, don Álvaro Domecq y Díez. En "Los Alburejos" se siguen conservando costumbres centenarias que nacen del amor por el caballo y el toro. Tradiciones que se muestran en el espectáculo "A campo abierto". La amistad con el Rey Don Juan Carlos le llevó a crear la Escuela Andaluza del Arte Ecuestre,  para mayor gloria del caballo de Pura raza española, aquel que seleccionaran los monjes cartujos. Alvarito Domecq es una escuela de valores. De afición,  de elegancia en el trato,  de coraje, de señorío y de éxito. Una vida llena de triunfos, dentro y fuera de los ruedos. Bajo el ala de su sombrero de ala ancha se dibuja el retrato del caballero español. Opus, Universo, Uranio..., son nombres grabados con herraduras de oro sobre el horizonte de la memoria. Permita que hoy levante mi catavino con un brindis para decir:

Qué suerte tiene Jerez
de tener a un caballero
estirpe de los Domecq.

Garrochista y ganadero,
arte en la plaza y la vida,
Álvaro Domecq Romero.

lunes, 9 de diciembre de 2013

"El caballo cartujano", por Rafael Peralta Revuelta. Artículo publicado en el diario La Razón.









Se llama así porque fue el caballo que seleccionaron los monjes cartujos en Santa María de la Defensión, allá por 1484, en Jerez de la Frontera. Durante más de tres siglos, aquella yeguada se convierte en una de las más apreciadas, llegando a expandirse a lugares tan emblemáticos como la Escuela de Versalles (en época de Luis XVI) o la yeguada austríaca de Lipizza, para abastecer a la Escuela de Equitación de Viena. 

Como consecuencia de su estampa armónica, de sus elegantes movimientos, de su nobleza y de la comodidad de su paso, estos caballos españoles de estirpe cartujana fueron los preferidos de reyes, emperadores y cónsules. Los retratos ecuestres de Felipe III, realizado por Velázquez, o el del Duque de Lerma, pintado por Rubens, son un claro ejemplo de ello.

Su importancia radica en que, tras la Revolución Francesa, su sangre se ha mantenido sin cruces, en máxima pureza, hasta nuestros días. En la actualidad, se cifra en unos 2.500, aproximadamente, el número de ejemplares pertenecientes a esta valiosa estirpe repartidos por distintos puntos del continente.

Ayer concluyó el Salón Internacional del Caballo (SICAB), sin que muchos de los visitantes se dieran cuenta de la presencia de caballos cartujanos, procedentes de la Yeguada de La Cartuja (Hierro del Bocado) y de otras ganaderías. Se trata, por tanto, de una reserva genética de enorme valor, que puede considerarse como la aristocracia del caballo de pura raza español.

Criado en los valles y marismas de Andalucía, de él dijeron que «es el más apropiado para un rey en su día de triunfo». No hay más que ver el imponente retrato de Carlos V en la batalla de Muhlberg. Los nietos de aquel corcel que pintó Tiziano siguen galopando con todo su esplendor, como herederos de una raza única.

(Por Rafael Peralta Revuelta, publicado hoy 9 Diciembre, en el Diario La Razón)



jueves, 12 de julio de 2012

Se nos fue José Sanz Parejo, Catedrático Emérito del caballo y de la vida.


El Catedrático y Profesor D.José Sanz Parejo, en una de sus últimas apariciones en público, junto a tres miembros de la familia: Ángel Peralta Astolfi, Ángel Peralta Pineda y Rafael Peralta Revuelta, en la presentación del libro "La sabiduría de un jinete. Cabriolas de mi mente", en la que fue su casa durante años: la antigua Facultad de Veterinaria de Córdoba.



 Esta semana nos dejó, más que un amigo, un hermano. El compañero que durante tanto tiempo galopó -hombro con hombro, estribo con estribo- por caminos de la amistad y de la vida con los hermanos Ángel y Rafael Peralta.

 Unos meses antes fue homenajeado, con toda justicia, en un acto multitudinario en Córdoba, donde se inauguró un Centro de Reproducción con su nombre.

 Queremos recordarlo como una persona inolvidable, siempre estudioso y brillante en su profesión, donde alcanzó innumerables hitos.

Dejamos aquí estos enlaces publicados por la prensa para recordar eternamente su memoria:

 En ANCCE:
http://www.ancce.es/mostrar_noticia.php?orden=801

En el diario A B C:
http://www.abc.es/20120710/cordoba/sevp-jose-sanz-parejo-memoriam-20120710.html

En el Diario de Córdoba:
http://www.diariocordoba.com/noticias/etcetera/jose-sanz-parejo-veterinario-especializado-en-caballo_728773.html

Nuestro homenaje a su figura, con motivo del acto celebrado en Córdoba:
 http://peralta-horses.blogspot.com.es/2011/12/articulo-dedicado-al-catedratico-d-jose.html

Querido Pepe: Nunca te olvidaremos porque siempre estarás con nosotros. Tu familia Peralta.

lunes, 30 de abril de 2012

"Brindis por un caballo torero", por Rafael Peralta Revuelta. Firma invitada en el portal Burladero.com





El caballo Xelim, toreando en la playa





Brindis por un caballo torero


Entraba en la Maestranza mirando al cielo, conociendo el riesgo que conlleva torear a caballo después de haber llovido sobre la plaza. Y digo conociendo, pues quien desde este palco os escribe, también vivió muy cerca aquellas corridas matinales en la que mi padre, como director de lidia, debía decidir –junto con el Presidente y resto de compañeros- sobre el desarrollo o posible suspensión de la corrida.


Tras el paseíllo, se podía vislumbrar ciertas partes donde el piso no estaba en las mejores condiciones que uno desea para la práctica del rejoneo. Sobre todo, cerca del tercio, junto a la segunda raya de picar, donde el albero se suele hacer como una pasta resbaladiza tras la retirada de la lona.


Y así fue. La tragedia de “Xelín” sobrevoló la Maestranza. El percance quedó grabado en la memoria de todos y, durante todo el desarrollo del festejo, el  recuerdo hacia el caballo tordo de salida de Rui Fernandes fue permanente.


Me encantó Fermín. Porque es de los pocos que quedan que guardan las formas clásicas del toreo a caballo con un sello puramente español. En corridas donde abundan las monturas mixtas (clara influencia portuguesa), los caballos lusitanos o el galope a dos pistas por las tablas, para torear al toro con la grupa (suerte traída de Portugal), es digno de alabar la estampa de un caballero sale a la plaza como el que viene de pasear por el campo andaluz. La chaquetilla clásica –azul marino-, los caballos -algunos de Pura Raza Español-, enlazados con la bandera española,…, las formas puras. Y haciendo el toreo en los medios, lidiando en la mitad del anillo y no en terrenos de tablas, como muchos hacen ahora. Los pares de banderillas, de frente, y de poder a poder. Clavando por derecho y al estribo. Sublimes los cites con ese caballo castaño que tanto recordaba en un espectacular “tierra a tierra” al célebre “Banderín”.


  El resto de la corrida, tuvo gran acento portugués. Tras la grave cogida de “Xelín”, Rui Fernandes resolvió brillantemente con el  caballo albino “Sol”, del hierro de Peralta. El bayo “Joselito” y “Vivaldi”, rayaron a gran altura. Ventura estuvo en maestro. En figura indiscutible del arte de Marialva. Porque lo es y porque lo ha conseguido por méritos propios. Fue espectacular la vuelta al ruedo que le dio al toro de Bohórquez cosido a la montura de “Nazarí”. Eso es torear a caballo. Siempre dando los pechos, ajustadísimas las distancias. Al igual que las piruetas con “Ordóñez”, el hermano de “Morante”, que levantaron a la plaza de sus asientos. Centauro de Lisboa y de la marisma. Por su forma de vestir (con chaquetilla verde de terciopelo), y por la forma de clavar las tres rosas –en la suerte del caracoleo, esto es, en círculos exactos, clavando una detrás de otra- me recordó a otros centauros marismeños, junto a los que comenzara a montar –no hace mucho tiempo- en campos de las marismas del Guadalquivir y de La Puebla del Río. El rejón a lomos de “Califa”, preciso y certero, hizo que volviera a triunfar con fuerza en la Real Maestranza.


Moura Jr, Noelia Mota –montando al caballo “Morenés”- y Francisco Palha, cada uno con su particular forma de sentir el rejoneo, dejaron detalles de su buen hacer bajo los arcos de la plaza. En cualquier caso, como ocurre con los grandes toreros, la imagen y el recuerdo de la grave cornada al caballo de Rui Fernandes era inevitable. Sobre todo al conocer la noticia del fallecimiento del equino, y al ver las lágrimas desconsoladas del “cavaleiro” portugués. Porque cuando a un rejoneador se le muere un caballo, se va también, de alguna manera, una parte de él. Porque, se nos va un fiel compañero, el que siempre estuvo ahí dispuesto para salvar al rejoneador con torería del peligro. Y, por más que sea un animal, se sufre como si fuera un amigo o alguien de tu propia familia.


Y uno, que cruzó la Puerta del Príncipe a pie, y que entró en la Maestranza mirando hacia arriba, se fue de la misma manera, con los ojos puestos en el azul del cielo de Sevilla, recordando al caballo que vino desde Méjico para dejar su sangre torera sobre el albero dorado de la plaza. Por eso, éste, mi humilde brindis va por ti “Xelín”, gloria del rejoneo, que estás ya en el paraíso torero y en el olimpo de los elegidos.


Artículo publicado:

domingo, 8 de abril de 2012

"El último sueño de Belmonte", artículo en recuerdo del genial diestro trianero con motivo del cincuenta aniversario de su fallecimiento.


El genio de Triana, a caballo


Juan Belmonte a caballo, rodeado de amigos.

Hoy, ocho de abril, se cumplen 50 años de la muerte de Juan Belmonte. Sirva este artículo para homenajear a un personaje fundamental en la Historia del toreo (a pie y a caballo)


Carlos V del toreo

Si hay un torero del que todo no está dicho ni escrito, ése es Juan Belmonte. Muy pocos discuten que aquel hijo del quincallero, nacido en el número 72 de la calle de la Feria, sea considerado hoy día como uno de los principales arquitectos del toreo moderno. De aquellas noches furtivas toreando bajo la luna llena en cerrados y ganaderías, el joven diestro aprendería el oficio del arte de Cúchares con un concepto hasta entonces desconocido. Del torero y sacristán de la Iglesia de Santa Ana, Antonio Montes, heredaría esa idea fundamental consistente en darle una mayor importancia al mando de los brazos para alcanzar así una mayor quietud. De esta manera, ese toreo “imposible” de “El Pasmo de Triana” se basaba en un concepto revolucionario: ocupar los terrenos que pertenecían al toro. De ahí la conocida y célebre frase de Guerrita: “Quien quiera verlo, que se de prisa…”.


Al cruzarse al pitón contrario y tener una mayor cercanía a la hora de citar, variaba la dirección de la embestida del toro, y se reducía la velocidad. Como en los tres tercios en los que se divide la lidia, tres son las partes que forman la sublime trilogía de su personalísima tauromaquia: “Parar, templar y mandar”, siendo necesario para ello el “citar, cargar la suerte y rematarla”, introduciendo una nueva estética al adelantar la pierna, sacar el pecho y hundir el mentón. A partir de entonces, todo toreo de corte artista irá acompañado de estas tres últimas componentes. Toreo absolutamente revolucionario para la época, el cual, en muy pocos años, acabaría convirtiéndose en clásico.


Si Joselito “El Gallo” eleva el toreo a ciencia, Juan Belmonte lo elevará hasta darle la categoría de arte. Aconseja olvidarse de cuerpo para torear bien, y con aquellos aires nuevos, va asentando las bases del toreo moderno.


Torero de mandíbula regia, Carlos V de la tauromaquia, Belmonte es el creador de una escuela cuya influencia pervive en gran parte de los espadas actuales. El descubrimiento del pitón contrario, el sometimiento y aguante a las reses, y la innovación estética, constituyen tres de las aportaciones más importantes de un diestro que tuvo –también- tres etapas bien diferenciadas a lo largo de su carrera: heroica, de plenitud y de serenidad. 


Cuentan que “El Terremoto”, como también era conocido, tenía un magnetismo especial dentro y fuera de la plaza, de tal forma que llegaba incluso a adivinar cuál iba a ser el comportamiento de un astado nada más salir de los chiqueros. No fue, como se ha podido afirmar, un torero que necesitara su toro para expresar lo que le nacía del alma. Más bien, como decía Corrochano, Belmonte necesitaba su hora, es decir, ese instante en el que dejaba plasmada su inspiración fuera cual fueran las condiciones de los toros. Sus grandes faenas, sus gestos memorables, solían llegar en sus últimos toros, cuando la tarde caía vencida por las sombras. Los duendes lo visitaban en ese momento en el que nos hacía ver la verdad trágica de su toreo eterno.


El trianero, aquel tímido niño que quiso hacerse cazador de leones, el joven novillero que llevaba en el esportón de torear libros de Chesterton y D´Annunzio, siempre vivió rodeado de una pléyade de intelectuales: Pérez de Ayala, Julio Camba, Zuloaga, el escultor Sebastián Miranda o el escritor Valle-Inclán. Después de su retirada, compaginando sus negocios y ratos a caballo en alguna de sus fincas, sería un asiduo habitual de la tertulia de “Los Corales”, junto con su inseparable amigo Rafael “El Gallo”.




Aquel 8 de Abril del 62 




Es domingo. 8 de abril de 1962. Juan Belmonte viaja desde Sevilla a su cortijo de Gómez Cardeña en su Ford negro, conducido por su chófer particular. Le acompañan las dos señoras encargadas del servicio doméstico, Asunción y Dolores. Dentro de breves días, concretamente el 19 de abril, su Cristo del Cachorro saldrá del corazón de Triana para expirar por las calles de Sevilla. Guarda su papeleta de sitio en su cartera de piel.


Hace buen día, y Belmonte decide acosar unos becerros en compañía de Diego Mateo, el conocedor. A lomos de su jaca “Maravilla”, pasa varias horas galopando y derribando. Se baja. Atraviesa el patio. Cuando llega a la casa, se siente más cansado de lo habitual. Se quita los zahones y la chaquetilla. Lee la prensa del día. Tras pedirle a Asunción que le sirviera un whisky, ordena a las personas del servicio que se retiren. No quiere que nadie le interrumpa ni moleste. Se enciende un puro, mientras lidia, por última vez, al toro de la soledad y de la vejez. Guadalquivires de tristeza van recorriendo su alma al sobrevenirle el recuerdo de los días postreros de íntimo amigo Rafael “El Gallo”, víctima de una demencia senil. “A mi no me veréis nunca así”, llegó a afirmar tras contemplar en la cama el estado en el que se encontraba el Divino Calvo. Su marcada personalidad, a veces, obsesiva, le trae a su mente aquel reciente golpe de tos en el que escupió sangre, cuando pensó que podía tratarse de un asunto grave de salud, a pesar de que su hermano Rafael y el doctor Mozo le dijeron que no tenía importancia.


Sentado en una butaca de flores estampadas, con una bata marrón por encima, contempla en el salón, junto a la antigua espingarda, aquel retrato de Zuloaga donde el trianero aparece en su máximo apogeo. En aquel  momento, se acordaría de su eterno amigo, rival y compañero, José Gómez Ortega. Entonces, sentiría celos de la muerte de José en Talavera. “¿Por qué José, y no yo?”, se preguntaría, como tantas otras veces. Desde aquel día, Belmonte diría que Gallito “le había ganado la partida”.


Llega el ocaso, y el pitón astifino del lubricán, derrota con rabia por los campos ganaderos de Utrera. Había llegado de nuevo su hora. Esta vez, su hora definitiva. No podía resistir más. En ese instante, con el drama interior que le acompañó por tantas plazas, soñaría reencontrarse con Joselito y volver a torear juntos en el ruedo de la gloria. Todo ocurre muy deprisa. Como Larra o Marilyn, “El Pasmo” se convierte en mito y leyenda, y la noticia de su fallecimiento comienza a circular por todos los confines del planeta. Belmonte, aquel que tantas veces jugó con la muerte, el inmortal, es, a partir de entonces, historia y memoria del toreo y la cultura. Su vida es comparada en diarios norteamericanos con la de Rodolfo Valentino, Gary Cooper o Búfalo Hill.


En una oscura esquina de Triana, llega hasta el río la voz quebrada y rota de un cante por soleá:




                           Más allá del horizonte
                           se citaba con el tiempo
                           el sueño de Juan Belmonte.

                                                                       
            (Por Rafael Peralta Revuelta, Miembro de la Comisión del Cincuentenario de Juan Belmonte)

jueves, 29 de diciembre de 2011

Artículo dedicado al Catedrático D. José Sanz Parejo con motivo de su reciente homenaje en Córdoba.


El Profesor Sanz Parejo con el célebre semental Poseído VII

D. José Sanz Parejo en el homenaje que le hizo la UCO.








"Es muy difícil añadir algo cuando está casi todo dicho. Hace muy pocos días, se rindió un merecido homenaje a  José Sanz Parejo, caballero y señor del mundo ecuestre. El área de Reproducción Equina del Hospital Clínico Veterinario situado en el Campus de Rabanales, en Córdoba, tiene ya su nombre grabado tras inaugurar una placa conmemorativa en un acto que contó con numerosas personalidades del mundo equino y universitario. Catedrático de Cirugía y Reproducción, José Sanz Parejo estudió en Sevilla y, años más tarde, marcaría una época como profesor y catedrático en la Facultad Veterinaria de Córdoba. Se haría interminable enumerar los aspectos más destacados de su amplísimo currículum, pero sí podríamos destacar que dejó una extraordinaria impronta tanto en su prolífico magisterio como en darle una mayor categoría a su profesión. Siempre innovador, eficaz y brillante, además de conseguir importantes avances en el ámbito de la investigación, ha sido  gran impulsor a la hora de crear una asociación que preservara el histórico caballo español de estirpe cartujana, donde nos ha dejado sus estudios y conocimientos en obras como «Por las sendas del caballo de pura raza española».  Considero una osadía analizar la intachable carrera de alguien tan ejemplar. Por ello, quisiera terminar recordando una frase la cual tengo por máxima en la vida: «La  competencia sólo asusta a los incompetentes». Así es José Sanz Parejo, hombre sabio, de enorme espíritu de trabajo y sacrificio, pero a la vez, de gran sencillez humana. Es, quizás, su personalidad, la que más me llamó la atención desde niño, admirando en él su seriedad y un carácter y filosofía única. Ejemplo de generaciones futuras, hoy, desde el cariño, quisiera sumarme a este dignísimo reconocimiento a quien sigue siendo maestro por veredas de la amistad, del caballo y de la vida".

 Publicado en el diario La Razón: