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lunes, 26 de septiembre de 2016

Caballo de la Humanidad, artículo sobre el Pura Raza Español de Rafael Peralta Revuelta en el diario La Razón.


Caballo de la Humanidad

 Cuando aún resuenan los ecos de otra Bienal de flamenco en Sevilla, la ciudad galopa hacia otro Salón Internacional del Caballo (SICAB), otro de los grandes eventos, junto con la Feria de Abril o la Semana Santa. Dice el Gobierno de España, a través del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que Patrimonio Inmaterial es "toda manifestación cultural viva asociada a los significados colectivos compartidos y con raigambre en una comunidad". El flamenco, cumple ahora seis años de su declaración en Nairobi, entrando a formar parte así en la lista de la UNESCO. Además de monumentos, el Patrimonio Cultural comprende también usos sociales, actos festivos, conocimientos y prácticas relativos a la naturaleza, etc. Sabido es que Andalucía goza de una riqueza histórico-cultural inigualable. De entre su amplio patrimonio, surge con fuerza la idea de proponer al caballo Pura Raza Español. Así, nuestro caballo andaluz (o "andalusian horse" como se le conoce fuera de nuestras fronteras) optaría a la declaración como valor cultural. Desde 1484 , los monjes cartujos ya seleccionaban nuestro caballo en Sevilla y en Jerez. Y en 1570, Diego López de Haro, fue nombrado por Felipe II para crear nuestra yeguada nacional en las Caballerizas Reales. Plinio El Viejo hablaba del caballo de Hispania como arrogante, pero dócil y valiente. Su influencia ha sido decisiva y fundamental para la aparición de núcleos y razas como la lipizzana, la de paso fino o la lusitana, estando presente en más de 60 países de los cinco continentes.

El caballo andaluz forma parte de la identidad de España y constituye un modo de entender la vida. Además, es motor de destacados eventos sociales, culturales y deportivos por lo que sería de justicia proponer al caballo de Pura Raza Española en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO.


Noticia relacionada:

http://www.diariocordoba.com/noticias/cordobalocal/solicitan-caballo-espanol-sea-patrimonio-humanidad_975538.html 


lunes, 10 de octubre de 2011

"Retrato ecuestre para un maestro", artículo de Rafael Peralta Revuelta dedicado al gran fotógrafo Rafael Lemos Santos.








En tierras de versos y mosqueros que como un péndulo se acompasan al son que manda el jinete, desde la margen derecha del Guadalquivir, por marismas de aquel «Pueblo lejano» de Romero Murube, se detiene el río ante la cámara de un verdadero maestro de la fotografía. Las imágenes de Rafael Lemos huelen a zahones cosidos con piel de gato, a botos camperos, al polvo de unos becerros en el rodeo, a piara de yeguas galopando por entre los juncos del río. Desde su objetivo han salido las más hermosas instantáneas que se hayan podido plasmar de un animal al que debe su vida: el caballo. Rafael Lemos es un poeta de la fotografía. Sus retratos tienen vida propia y captan los auténticos sentimientos y caracteres del caballo: la nobleza, la arrogancia, el temperamento, la gallardía… La dureza de los vaqueros en el campo, la «echada» del veterano garrochista, el parón de una jaca en un concurso de vaquera, el «passage» perfecto de un semental tordo en alta escuela, los elegantes movimientos en libertad de un ejemplar de pura raza española, salen de su máquina fotográfica como el lance de un torero, como el arpegio de una guitarra flamenca o la voz quebrada de un cante por soleá. El tiempo parece detenerse cuando uno contempla desde su máquina la sublime estampa de un caballo cartujano, de una cobra de yeguas o la de un potrillo que acaba de nacer. Los sonidos de los cascabeles de los enganches parecen sonar sólo al ver una foto suya de un coche de caballos a la calesera en la Real Maestranza. Considerado el mejor fotógrafo de caballos de todo el mundo, Rafael Lemos es un artista genial, parido en las entrañas mitológicas y camperas de Sevilla y su tartésica marisma.



 (Publicado en el diario La Razón de Sevilla, 10-X-2011)

 Enlace relacionado: http://www.larazon.es/noticia/9058-retrato-ecuestre-para-un-maestro

martes, 28 de junio de 2011

Sevilla, sus tradiciones y el caballo español, ensalzados en "La sombra de la Giralda", el nuevo libro de Rafael Peralta Revuelta que se presentará mañana.






El escritor sevillano Rafael Peralta presenta este miércoles, día 29 de junio a las 20,30 horas, su último libro, ´La sombra de la Giralda´ (Jirones de Azul), en la Fundación Cruzcampo de la mano del presidente de ésta, Julio Cuesta, tal y como ha anunciado la editorial en un comunicado de prensa.

De esta forma, el sello ha dicho de esta obra, ambientada en la capital hispalense, que, "bajo el manto que extiende sobre Sevilla la sombra de su más genuino símbolo, tiene lugar todo lo que en esta tierra entendemos como arte, la singular gracia de sus barrios; el aroma, el sentimiento y la música hecha oración o las luces y sombras --de oro y plata-- que revisten a los hombres que cada tarde juegan con la tragedia y la muerte ante el toro".

Asimismo, el autor de la obra, Rafael Peralta Revuelta, nació en Sevilla en 1977 y cursó estudios de Derecho en Madrid, así como en su ciudad natal. Ha participado en numerosos actos culturales en diversos puntos de España e Hispano América y publicado varias obras, tales como el ´VI Pregón Taurino de Triana´, ´Río de amores´, ´El duende y la palabra´ o más recientemente, "Soñando la gloria", con prólogo de Zabala de la Serna y presentado y publicado el pasado año en Quito (Ecuador). Actualmente, figura como columnista semanal en el diario ´La Razón´ de Sevilla. Además, el escritor es II Premio Fábula Literaria Vicente Zabala, Premio Paco Apaolaza 2005 y Premio Escaparate de Sevilla de las Letras, entre otros galardones.

En "La sombra de la Giralda" (267 págs), el autor dedica artículos a su padre y a su tío Ángel ("Único por ser diferente" y "Carta para un Centauro") y exalta al caballo español en el titulado "Hijo del viento", en "Welcome to Sevilla" -donde retrata a los milores o coches de alquiler de la ciudad y en el "Romance del campo y la Feria".

En las imágenes superiores, un foto del autor en el hipódromo de Chantilly y la portada del nuevo libro, cuyos derechos de autor serán donadas por éste a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y a la Hermandad de la Pura y Limpia.

 Más información sobre el libro: http://www.comprateunlibro.com/epages/61602418.sf/es_ES/?ObjectPath=/Shops/61602418/Products/978-84-92868-09-4

lunes, 31 de enero de 2011

"Siglos de Toros", la revista que apuesta por el campo, el toro y el caballo. Reproducimos el artículo "Retorno a la génesis: Entre el torero y el centauro", del mes de enero




El Centauro Ángel Peralta dando un pase de pecho





Excepcional natural de Rafael Peralta
 

La revista "Siglos de Toros" se posiciona como una de las revistas más interesantes del panorama literario, ecuestre y taurino a nivel nacional e internacional.

Reproducimos a continuación el artículo de Rafael Peralta Revuelta, publicado este mes :

"El arte del rejoneo y el del toreo a pie están íntimamente ligados desde el germen de la tauromaquia. Si bien, a lo largo de la historia, han podido seguir caminos diversos, existen momentos en los que ambos se unen y confluyen para dejar pasajes llenos de belleza y torería.

Si en Portugal el denominado “arte de Marialva” sigue teniendo, en número de festejos y afición, una importancia superior al toreo a pie, en España, tiempo atrás, el toreo con capa y muleta fue tomando un mayor protagonismo que el que se practicaba desde el caballo. Esta supremacía hace que el rejoneo (que tuvo su auge en los siglos XVI y XVII) quede relegado a un segundo plano, hasta que poco a poco va dejando de ejercerse en los ruedos de nuestra piel de toro.

Cañero y Conchita Cintrón, el resurgimiento

No será hasta la aparición de un militar cordobés, Antonio Cañero, cuando se recupere la tradición de torear desde un caballo. Antonio Cañero rescata el rejoneo y trae la esencia del campo andaluz a las plazas vistiendo sombrero de ala ancha y traje con chaquetilla corta.

Cañero solía sortear con los matadores del cartel, terminando muchas veces la lidia de sus toros con muleta y espada. Antes de comenzar su andadura en los ruedos participó en numerosos concursos hípicos de salto, de ahí que más tarde, saltara también en la arena a los toros sobre su célebre jaca “La Bordó” o sobre su caballo “Águila Blanca”. En 1925 culminó su temporada toreando en París, con notable éxito.

Posteriormente a Cañero, en los cosos de España y de América, sobresalió una extraordinaria amazona, Conchita Cintrón. La “diosa rubia del toreo” dejaba fascinado al público de entonces no sólo por su destreza sobre los corceles, sino por su sabiduría en la lidia de a pie, con un estilo elegante y a la vez dominador.

Caballeros en plaza, ganaderos en el campo


De las tierras albarizas de Jerez, apareció el jinete Álvaro Domecq y Díez, de familia bodeguera y ganadera y gran aficionado a la aviación. Don Álvaro fue amigo íntimo de Manuel Rodríguez “Manolete”, con el que solía pasar temporadas en el campo. El caballero jerezano, alquimista de la bravura con sus toros de “Torrestrella”, solía ejecutar la suerte suprema a estoque desde el caballo. En otras ocasiones, le gustaba instrumentar algunos pases a pie antes de perfilarse con la espada. Este gusto por el toreo a pie lo heredaría su hijo, Álvaro Domecq Romero, figura de los setenta, siempre valiente y poderoso.

Álvaro Domecq formaría cuarteto histórico con Lupi y con los hermanos Peralta. Tanto Ángel como Rafael, actuales conservadores del toro de encaste Contreras, culminaban algunas de sus memorables actuaciones echando pie a tierra. Esta faceta solía practicarla con más frecuencia el menor de los hermanos, quien solía participar a pie en tentaderos alternado con toreros y figuras.

Otro rejoneador e intérprete del toreo a pie es Fermín Bohórquez Escribano, criador de la principal ganadería brava (que lleva su nombre) para el rejoneo de hoy día, procedencia Murube-Urquijo. Asimismo, el caballero en plaza Enrique Valdenebro, Excmo. Conde de San Remy y propietario de la ganadería de “Ruchena”, solía también torear en los cosos fiel a un estilo añejo, aristocrático y señorial.

Sobre la lidia. Cómo eran aquellas faenas…


Una vez que habían colocado las banderillas cortas y el jinete dejaba su caballo y atendiendo al comportamiento del toro, se solía comenzar la faena de muleta con pases por alto –ayudados, estatuarios- o bien, por bajo, con pases de castigo, hasta llevarlo, normalmente, más allá de la segunda raya. Una vez situado el burel fuera del tercio, cada uno interpretaba su toreo por el pitón que viera más adecuado. A veces, se remataba la serie con algún molinete, trincherazo o kikirikí; otras veces, con profundos pases de pecho. Solían ser faenas más bien breves, de doce, quince o veinte muletazos, a lo sumo. Estos pases servían para preparar el toro para la suerte suprema, pero también, aportaban al aficionado un mayor conocimiento de la bravura del toro, vislumbrando así mejor cualidades tan importantes como el temple, la fijeza o el recorrido.
Figuras del toreo que rejonearon


El primer caso conocido de un matador de toros que posteriormente toreara a caballo en los ruedos fue el de José García Carranza, más conocido como Pepe “El Algabeño”. Ataviado con impecable vestimenta campera, “El Algabeño” fue fusilado en la Guerra Civil española y fue el primer rejoneador en sacar el palo de garrocha sobre el albero para parar los toros.
En la historia de la Tauromaquia hay tres casos importantes de toreros que decidieron probar suerte en el rejoneo. Tres revolucionarios, tres creadores de estilos que han marcado época: Juan Belmonte, el mejicano Carlos Arruza y, más recientemente, Paco Ojeda. Los tres supieron llevar su conocimiento del toro y de la lidia al toreo a caballo.
Estado actual


Hoy día, salvo contadas excepciones, resulta insólito ver torear al natural a un rejoneador a pie en una plaza. Cuando se bajan del caballo, es únicamente para descabellar. La razón es que el Reglamento obliga a clavar dos rejones de muerte antes de echar pie a tierra.
Interpretar esa norma para volver a los orígenes, es decir, poder intercalar toreo a caballo y a pie (o viceversa), otorgaría más prestancia y brillantez al espectáculo taurino. Instantes mágicos, como los que protagonizó Diego Ventura en una corrida goyesca en Ronda, producen en el aficionado un éxtasis de romanticismo, pureza y emoción.
Tan sólo en contados festivales, como el que actuó Julián López “El Juli”, rejoneando en Medina de Rioseco (Valladolid) o, meses atrás, el de La Puebla del Río, con Morante y Diego Ventura asumiendo los dos ambas facetas, hemos podido contemplar la maravillosa simbiosis del torero-rejoneador.
A caballo o a pie, la misma esencia


Desde el caballo o a pie, la verdad del toreo parte de idénticas directrices. Cuando caballo y jinete se conjugan a la perfección, cuando parecen forman un solo cuerpo, se forma el centauro. Sobre la arena, ante la presencia del toro bravo, tanto el torero como el centauro exponen sus vidas para crear una obra única. Los dos nacen de la mitología y buscan la realidad para alcanzar el auténtico significado del arte de torear...

 
El toreo es ensueño, fantasía,
es el arte que brota en cada suerte;
engañar sin mentir, verte y no verte
en un juego de amor y valentía.


 El toreo es la magia, es sinfonía,
es un rito sagrado, bravo y fuerte,
pues triunfa en él la vida de la muerte
cuando un toro encastado desafía.


El toreo es hechizo y sentimiento;
compás, inspiración, caricia al viento,
es el duende que se queda en la memoria.


Y es la honda emoción de la corrida,
la que templa y somete la embestida
y que asciende al torero hasta la gloria".




Este reportaje viene documentado con fotos de Antonio Cañero, Conchita Cintrón, Álvaro Domecq y Díez, Álvaro Domecq Romero, Fermín Bohorquez Escribano, Juan Belmonte (como rejoneador), Paco Ojeda (rejoneando), Carlos Arruza (rejoneando), Diego Ventura y Morante de La Puebla.


Más información: http://www.siglosdetoros.com/

lunes, 1 de noviembre de 2010

"Réquiem por un caballo", artículo dedicado a BRUJO en el diario La Razón de Sevilla.



NOVIEMBRE en Sevilla no es sólo el mes de los difuntos. En noviembre, la ciudad vive días de esplendor dedicando su particular feria de otoño en torno al caballo. SICAB cumple veinte años atrayendo a ganaderos, turistas y curiosos de todo el mundo para admirar la belleza de nuestro arte ecuestre. Un arte efímero, ya que cuando un equino muere, ni siquiera una imagen o una película pueden reproducir la emoción de ver a ese caballo en movimiento. Al contrario de otras facetas como la pintura o la música, donde las obras de mantienen vivas, con la pérdida del animal se fuga, también, el trabajo del artista. Hace unos días se fue “Brujo”, un caballo de leyenda. Tenía treinta años. Eterno compañero, con él viví mi infancia, mi juventud…”Brujo” fue el caballo más inteligente que pude conocer. En el campo resaltaba por su chispa, por su temperamento. En la plaza, se distinguía por su arrogancia y su intuición torera. Dicen que ha sido uno de los corceles que han marcado época. No me hizo falta montarlo mucho para amarlo y apreciarlo con tanto cariño. Me gustaba visitar su cuadra. Bastaba con mirarle para que te transmitiera toda su energía, su fuerza, su carácter. Recuerdo su pelo tordo, su galope, su blanca crin. Ahora, daría lo que fuera por una última caricia, por escuchar de nuevo su relincho. Estoy seguro que muchos caballos, en silencio, están sintiendo su falta. Porque “Brujo” fue un excepcional caballo, y su pérdida ha dejado un vacío que ninguno podrá llenar. Nos queda su memoria, su legado, sus hijos... Se fue el hijo del viento, el caballo amado, "Brujo" por ser el fascinante y mágico corcel que adivinaba el pensamiento del jinete.
                                                                  
                      Por Rafael Peralta Revuelta (Publicado en el diario La Razón, Sevilla 1-X-10)

sábado, 29 de mayo de 2010

"Ventura, Centauro marismeño", artículo de Rafael Peralta Revuelta publicado en el diario La Razón de hoy




Con motivo del Pregón del Corpus de La Puebla del Río (Sevilla), Rafael Peralta Revuelta dedica su columna semanal del diario La Razón al joven rejoneador Diego Ventura, con quien se crió en la finca "Rancho El Rocío" en las marismas del Guadalquivir


"Ahí estaban tus caballos aparejados como si fuesen a torear en la mejor corrida de la Feria. El público, impaciente, abarrotaba los asientos cual tendidos de la plaza. Tuyo es el trono del rejoneo. Con poco más de cinco lustros ya tenías el mando del toreo a caballo. Pero ayer te tocó torear con la palabra. Ayer tuviste que lidiar en el siempre difícil y exigente ruedo de la oratoria. Te esperaban todos tus paisanos de La Puebla del Río. Para arroparte y sacarte a hombros, como ya has hecho en esta temporada en las plazas de Sevilla, Barcelona y Madrid. Tienes el arte y el duende de la marisma. El embrujo de un Guadalquivir que vio tus primeros galopes reflejados en sus orillas. Por tus venas corre sangre de jinetes de tierras lusitanas. Amas y defiendes la verdad. Por eso tu toreo está lleno de pureza. Siempre de frente. Ante la vida y el toro. Y vibras de emoción, al citar con una banderilla o al escuchar el eco desgarrado de un cante flamenco. Los galgos son para ti más que una pasión. Y la familia y tus amigos, tus mayores triunfos. Ayer volvieron a brotar los recuerdos de la infancia. Tus primeros pasos, tus juegos de niño con el caballo y el toro. Diego Antonio Espíritu Santo Ventura, cuántos repiques de espuelas sobre tus pies, cuántas rosas toreras prendidas sobre tus manos. Hubo también un chiquillo, tu compañero de aventuras, que quiso soñar con alcanzar esa cima y llegar donde tú has llegado. Por eso me llena de entusiasmo verte triunfar en toda la geografía taurina. Por eso ayer sentí una inmensa alegría de volver a ver a aquel niño (ya hombre, y al que aprecio como un hermano) dictando su mejor lección en el Pregón del Corpus de La Puebla. Porque ayer volviste a salir a hombros, Diego Ventura, centauro del toreo y la marisma. Y porque tuya es la gloria, mi verso te canta por soleá:

No será de Portugal,

será de Puebla del Río,

porque siempre que le veo

yo le llamo: Hermano mío".
En las imágenes superiores, dos instantáneas de Diego Ventura, de niño montando el caballo Serrano del hierro de Peralta y otra fotografía saliendo a hombros por la Puerta del Príncipe de la plaza de toros de Real Maestranza de Sevilla.
Enlaces relacionados: Diario La Razón , columnistas http://www.larazon.es/secciones/opinion
y página Web de Diego Ventura

jueves, 4 de diciembre de 2008

"Hijo del viento". Artículo periodístico dedicado al caballo español, inspirado en SOLEA XX, ejemplar de Agrícola Peralta, Campeón de Doma Clásica.



Hijo del viento

Fue al Sur, en tierras donde el Guadalquivir se hace mar. Allí naciste, hijo del viento, tordo corcel de las marismas del Betis, forjado de la arcilla más tartésica y campera. Ya Plinio y Estrabón cantaron tus virtudes, equus ibérico de las conquistas junto al Senatus por la vieja Híspalis y por Itálica. Cuánto “aire de Roma andaluza” en tu armónica cabeza y en tu arrogante paso español, idéntico al andar de los “armaos” macarenos. Tú, que galopas por los prados de las dehesas, junto las besanas de las campiñas, desde que Hércules y Julio César edificaran y cercaran esta noble Ciudad. En tus ojos serenos se refleja la aristocracia de tu sangre, conservada durante siglos por los monjes cartujos. Noble bruto imperial, inmortalizado por el genial pincel de Velázquez. Potro de la luz, de largas crines de seda y dorso plateado por los rayos del sol, llevado hasta Viena para que brotara la raza lipizana. Tu fuerza y tu brío navegó desde la Torre del Oro hasta las fértiles tierras americanas. Y en los blancos cortijos del Bajo Al-andalus, en esas haciendas que se vislumbran desde la Giralda, se moldeó tu figura: las cuartillas redondas, los menudillos descarnados, los cascos lisos, el cuello arqueado de cisne, la grupa redonda. También tu suave boca. Tu corazón grande. El carácter, dulce, inocente y algo temeroso. La brisa te trajo el arte flamenco para la doma vaquera, la elegancia para la doma clásica, la docilidad para la alta escuela. De la brega con el ganado bravo surgió tu intuición torera; de tu alegría en libertad, el elevado trote que reluce y da vistosidad a los coches de caballos y a los enganches. Te dio nobleza el tiempo, y distinción, y buen temperamento para el paseo de una amazona o de un niño. Las escuelas de equitación te prefirieron para sus aires clásicos y aires altos, y así poder contemplarte en una espectacular corveta o en la impresionante estampa de una cabriola. Vienes de una tierra antigua. Tierra que quizás se creara para contemplarla desde tu montura, sobre el arzón de una silla. Por eso, durante estos días, eres el centro de todas las miradas. Por eso, Sevilla, además de su feria, te dedica un salón internacional, una cita para poder admirar tu majestuosa belleza. Por eso, en SICAB, sigue vivo tu esplendor, tu historia, tu embrujo y tu raza, hijo del viento, caballo español de Andalucía.

(Por Rafael Peralta Revuelta. Publicado en el diario La Razón, 29 de noviembre de 2008.)