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sábado, 14 de julio de 2012

"Ocultada y Centenaria. Insignias del PRE". Reportaje sobre estas dos importantes yeguas de Pura Raza Española publicado en la Revista Trofeo A la vaquera. Por Rafael Peralta Revuelta.



El reportaje, publicado en la Revista Trofeo A la Vaquera.
Antonio Miura y José Peña Ortega sobre la yegua "Ocultada III".

La yegua Ocultada en una exhibición vaquera en SICAB.

Preciosa instantánea de los hermanos Peña Ortega y el amparador Rosendo. Ocultada es la yegua de la izquierda, de capa torda rodada, aún a cuatro riendas, cuando comenzaba a correr becerros.

Espectacular echada que le dio el Campeonato de España de Acoso y Derribo a José Peña Ortega sobre "Ocultada III", yegua PRE del hierro de D. Aniceto Fernández Ordás.


"Centanaria III" y Joaquín Olivera.

Centenaria, yegua nº 22 del hierro de Peralta.

Joaquín Olivera Peña ejecuta un ejercicio sobre la yegua de Pura Raza Española, Centenaria. Las gradas abarrotadas en una de las finales de Doma vaquera, celebradas en el Real Club Pineda de Sevilla.

Joaquín Olivera Peña y la yegua PRE "Centenaria III", de la ganadería de Ángel y Rafael peralta. Tres veces Campeona absoluta de España de Doma a la Vaquera (Años 1981, 1982 y 1983). Fotos: Rafael Lemos Santos. 



Ocultada y Centenaria, insignias del PRE

Hay dos nombres de yeguas que son sinónimos de gloria y leyenda del Pura Raza Español. Tanto la yegua “Ocultada III” como “Centenaria III”, en décadas distintas, marcaron un hito no sólo en la Historia del caballo de nuestro país, sino de sus distintas disciplinas ecuestres: el Acoso y Derribo, y la Doma Vaquera. Cada una, en su terreno, cambiaron el rumbo de la raza española, rompiendo antiguos conceptos sobre la posible funcionalidad de los PRE en las diversas modalidades hípicas.


“Centenaria III”, tres veces consecutivas Campeona de España de Doma Vaquera

El 26 de febrero de 1970 nacía la yegua “Centenaria”. Hija del semental de Yeguada Militar “Leopardo” y de la yegua “Beduina”, propiedad de los hermanos Peralta, “Centenaria” llegó a manos de D. Joaquín Olivera con dos años de edad. Ya, desde potra, se notaba en ella su distinción y una viveza inusual en sus movimientos.

 Con sólo cuatro años de edad, debutó en su primer concurso de vaquera, concretamente, en la Feria de La Puebla del Río. Desde el primer momento, “Centenaria” mostró, en palabras de D. Joaquín Olivera, “sus buenas aptitudes para aprender”.

 Asimismo, afirma que su carácter era “excepcional”, con temperamento pero “pura bondad”, y su boca, “como una seda”.  De la misma manera, su trabajo en la pista lo define como “uniforme y sin titubeos”. Y es que la yegua “Centenaria” fue tres veces consecutivas Campeona de España de Doma Vaquera, concretamente, durante los años 80, 81 y 82.  Y le hubiera correspondido un cuarto campeonato, en 1979, si no se hubieran dado las circunstancias que el propio protagonista nos narra: “Por entonces, las puntuaciones se daban en la megafonía antes de terminar el concurso, y Golondrina, mi otra yegua, ya había ganado. La única que le podía ganar era “Centenaria”. Cuando me tocó salir con ella, comenzó a diluviar fuertemente, y por mi juventud, y debido a la euforia de sentirme ya campeón, obvié la mitad de los ejercicios establecidos y me puse a dar piruetas…  Total, que ese año ganó “Golondrina”.

  En aquellos concursos celebrados en el Club Pineda de Sevilla, con las gradas absolutamente abarrotadas -como muestran las fotografías de la época-, la yegua marcada con el número 22 de la ganadería de los hermanos Peralta levantó la admiración del numeroso público que allí se daba cita. El arte de la marisma, el sentimiento y la hondura del campo, el aire de la Baja Andalucía y la esencia del Guadalquivir se unieron en una simbosis perfecta: Centenaria y Olivera, Olivera y Centenaria, demostraron como la perfección de la doma vaquera no está reñida con la juventud ni con una raza de caballos determinada.

 Se retiró siendo Campeona de España en el año 82, triunfo conseguido en el Club Hípico La Dehesa de Madrid. Tras esto, “Centenaria” fue prestada a D. Álvaro Domecq Romero, a petición de éste, para hacer una gira por España dentro del espectáculo “Cómo bailan los caballos andaluces”, siendo montada para tal cometido por expreso deseo de su dueño por D. Luis Ramos-Paul.

 Murió con treinta y un años, en la finca “Puñana”, de la familia Olivera, siendo homenajeada en 1998 en SICAB, presentándose de la mano de propietario, D. Joaquín Olivera, con todos los honores, por última vez en una pista.





“Ocultada III”, Campeona absoluta de España de Acoso y Derribo en 1991


En el mundo de la garrocha, hay una yegua que marcó un antes y un después en los campeonatos nacionales. “Ocultada III”, nació en enero de 1984. Hija del célebre semental del Hierro del Bocado “Poseído VI” y de la yegua “Ingeniosa VII”, “Ocultada III” pertenecía a la ganadería de D. Aniceto Fernández-Ordás.

 D. José Peña Ortega ya había sido Campeón de España en 1988 con el caballo “Germano”, del emblemático hierro familiar de caballos anglo-árabes de Manuel Peña Gutiérrez. Tras aquella edición, hubo dos años en los que no se concursó debido a la epidemia por peste equina.

 Por entonces, D. José Peña ya comenzó a montar en una yegua torda rodada, morfológicamente “muy proporcionada”, de “cuello fuerte” y de “buenas piernas”. En muy poco tiempo, ya alcanzó el nivel de “Germano”, teniendo una gran intuición y listeza, “empleando el conocimiento siempre para bueno”.

 Su carácter era “temperamental” pero “con buen son”, con mucho temple. Estaba muy arreglada a la vaquera y jamás trató de protestar de la cara. Su boca era “dulce”, llevando siempre un hierro pequeño, debido a su extraordinaria sensibilidad.

 A la hora de correr, destacaba por sus enormes facultades y su gran corazón, reaccionando brillante y rápidamente ante cualquier situación, con una gran capacidad resolutiva. Estas mismas cualidades las mostraba también en los tentaderos de machos, por muchos pies que tuvieran los novillos, con una elevada capacidad de acierto.

 Al hilo de todo esto, podemos referir una anécdota que ocurrió en la final del Campeonato de 1991 con D. José Peña Ortega y “Ocultada”. El concurso se realizó en El Rocío, y por entonces, un mismo amparador podía correr con dos garrochistas distintos utilizando para ello el mismo caballo. Rosendo, amparador de la casa, ya había corrido previamente con D. Juan Antonio Peña (también Campeón de España en el año 1987) la vaca brava definitiva del último día. Al acompañar posteriormente a su hermano, D. José Peña, quiso hacerlo con la misma yegua que había utilizado anteriormente. La vaca brava que correspondió, fue una res de capa berrenda del hierro de Miura, saliendo con muchísimos pies del rodeo, como es característico en la legendaria divisa de Zahariche. Al enfilar el cuadrilátero, la yegua del amparador quedó atrás, teniendo el garrochista que colocarse en el sitio de éste y hacer él sólo la vaca, hasta que Rosendo se pudo finalmente incorporarse en los metros finales, haciéndole la collera el máximo de puntos posibles.


“Ocultada” no sólo era sobresaliente por sus facultades, sino que también destacaba notablemente por su generosidad en el trabajo. Soltaba “tranqueando”, sin salirse “un sólo tranco de la echada”, “ni hacia el lado derecho ni hacia el izquierdo”.  Siempre “se ponía en su sitio”, de tal manera que hasta se podía soltar con ella “con las riendas sueltas”. Estuvo ocho años al máximo nivel, obteniendo, además del referido Campeonato de 1991, un Subcampeonato de España en Jerez y otros destacados concursos de la geografía española.



Dos yeguas, un nuevo horizonte


Quién sabe si “Centenaria III” y “Ocultada III” coincidieron alguna vez en el campo. Es muy probable que sí, pues fueron los dos jinetes nacidos en Coria del Río, los que elevaron sus nombres a lo más alto de la Historia de Pura Raza Español.

Que dos yeguas españolas se proclamaran campeonas absolutas de España en Doma Vaquera y en Acoso y Derribo constituye, por sí mismo, un hecho antes nunca conocido. Una época. Un antes y un después en el tiempo.

Fueron dos insignes caballistas y dos yeguas tordas, domadas a orillas del río grande que llamaron los árabes, los que abrieron un nuevo horizonte, situando al caballo español en la élite de estas dos importantes disciplinas ecuestres.

 Por designios de esta vida, ninguna de las dos nos han dejado descendencia a día de hoy, pero sus triunfos y sus tardes de gloria permanecen en el recuerdo de familiares y de aficionados de todo el mundo.

La casta, el poderío, la raza, ésa que surge y se forja entre las llanuras de las marismas tartésicas del Betis, llevaron a dos jinetes y a sus dos yeguas a galopar hacia la cumbre del PRE, hacia el olimpo de los elegidos.


Ocultada y Centenaria,
la garrocha y la vaquera.
Dos historias, dos jinetes…
¡y dos yeguas de bandera!

Río del Guadalquivir,
bendito el arte que riega
la memoria de dos nombres,
de los Peña y Olivera.






      Por Rafael Peralta Revuelta.Publicado en la Revista Trofeo A la Vaquera,(Editorial América Ibérica,2012).



viernes, 13 de julio de 2012

Ángel Peralta apadrina la Asociación Andaluza de Doma de Campo.



Momento del acto de Presentación en sociedad de la nueva Asociación.




En el hotel Las Casas de la Judería se presentó a la sociedad cordobesa la Asociación Andaluza de Doma de Campo, presidida por Joquín Zurita Rizos, en un acto que contó como presentador con el periodista Manuel Lagares. Durante el mismo, se le impuso la insignia de Socio de Honor al veterinario José Sanz Parejo, en la persona de su hijo, y al rejoneador y ganadero Ángel Peralta Pineda. 



martes, 16 de agosto de 2011

Amigos y clientes del mundo: Olivier Margé, ganadero y garrochista del Sur de Francia.






Olivier Margé es hijo del prestigioso empresario y ganadero Robert Margé. Amante del campo del Sur de Francia, es en tierras de la Camarga francesa donde practica una afición hasta hace unos años desconocida en aquella zona: el acoso y derribo.

 Olivier Margé es uno de los franceses que más sobresalen en esta modalidad como bien ha podido demostrarlo en jornadas celebradas en Saint Maire del Mer y en Mejanes. Para ello, como se puede ver en las imágenes, utiliza un caballo cruzado de capa alazana del hierro de Peralta, de línea de caballos toreros y de deporte. Un caballo con fuerza, elasticidad, buen corazón y que "se deja llegar" si hace falta, cuando embisten las reses tras ser derribadas.


lunes, 25 de julio de 2011

Fotos en la marisma francesa en mañana de tentadero y acoso y derribo en la finca Mejanes.

Rafael Peralta, a caballo.

Ángel Peralta.

Ángel Peralta en tierras de marisma de la Camarga francesa.

José S. Lupi y Ángel Peralta en los caballos PRE Famoso C y Aviador V.

El acoso y derribo corrió a cargo de Tomás Morenés, amparado por su hermano Felipe.

Hierros de algunos caballos de la Yeguada Agrícola Peralta montados por los Cuatro Jinetes.


(Fotos: Anthoy Pagano)

miércoles, 20 de julio de 2011

Foto con solera. Ángel y Rafael Peralta a caballo en la marisma.

















Acoso y derribo. Doma vaquera. A cambo abierto. Estampas camperas. Caballos doñana. Garrochistas. Marismas del Guadalquivir. Caballos cruzados. Yeguada CDE. Ganadería PRE. Toreo a caballo. Rejoneo. Alta Escuela. Rutas ecuestres. Centro hípico. Espectáculo caballos. Picadero cubierto. Turismo Sevilla. Paseo fluvial Guadalquivir. Rancho El Rocío. Equitación Andalucía. Campeones de España. Anglo-árabe. Hispano-árabe. Tres sangres. Yeguas de Salto. Cartujanos. Potros españoles. Doma clásica. Caballos de deporte.




sábado, 1 de mayo de 2010

Ernesto Campos y Rebeco, ejemplar de la ganadería de Peralta, Campeón por equipos de la VI Copa de S.M. El Rey de Acoso y Derribo


Rebeco, Caballo de Deporte Español, es un ejemplar bayo oscuro del hierro de Agrícola Peralta. Gracias al buen hacer de su jinete, Ernesto Campos Moreno, de tan sólo 17 años, se proclamaron campeones por equipo de la VI Copa de S.M. El Rey en la localidad de Ciudad Rodrigo.
Rebeco es hermano de padre de Merlín y de otros caballos de rejoneo, y destaca por su temple y saber colocarse en el sitio preciso en una disciplina tan arraigada en España como es el Acoso y Derribo.
Caballo de magnífico carácter y expresión, brilla en los quites en los tentaderos a campo abierto y ahora está alcanzando un gran nivel en los concursos, demostrando qe son caballos con mucho corazón y muy versátiles.
En la imagen, un momento de la actuación de la collera ganadora.